22/11/08

La Realidad Manipulada

La manipulación fotográfica siempre ha existido. Desde el cuarto oscuro, cuando los fotógrafos empleaban un sinfín de recursos (tiempos, líquidos, películas y papeles fotográficos) para modificar el resultado final, pasando por las mejores cámaras analógicas, hasta la más innovadora digital.
El registro nunca ha sido el mismo, eso está claro, y el realizador audiovisual Juan Chiesa lo aclara en un video publicados en este blog. La fotografía es una representación. El problema es que su manipulación fotográfica se ha convertido en algo común en la era digital y ya nadie sabe cuándo una foto es real o un montaje. Hoy existen programas que permiten editar fotos, agregar cosas, eliminar otras y crear momentos jamás vividos, verbigracia: Photoshop e Illustrator, los más conocidos.



El momento en el que se toma la foto – antes primordial – ha perdido importancia. Hoy día, si algo sale mal se arregla en la computadora. Antes la manipulación era en el momento de producción, hoy en postproducción. Este avance tecnológico ha traído importantes consecuencias, lamentablemente no todas positivas. El consumidor ha perdido la confianza; el producto fotográfico ya no es una evidencia inobjetable y su valor empírico pierde acciones día a día. Y es que al final tenemos que entender que cada vez todo es más fácil, hasta la manipulación.

Montajes van, montajes vienen. El producto ha cambiado, pero el consumidor también. ¿Hasta dónde es bien vista la manipulación del registro? El periodista Daniel Merle analiza esta situación en LNR. También lo hacen José María Caminos Marcet, Flora Marín Murillo y José Ignacio Armentia Vizuete en el ensayo “La fotografía digital: nuevos retos e interrogantes” para la revista TELOS. Efectosccd.blogspot.com recomienda su lectura para profundizar en el tema.

El Periodismo en la era digital

La digitalización de la fotografía también ha tenido repercusiones importantes en el periodismo, ámbito que no ha parado de evolucionar desde la aparición del internet. Estos cambios afectan no sólo a los periodistas, sino también a los usuarios. Entre los principales efectos tenemos el fortalecimiento del fotoperiodismo, la popularización del oficio y una nueva batalla fotografías -textos, en la que las primeras resultan ampliamente victoriosas.

Vamos por partes. La fotografía se ha vuelto vital para la cultura visual, esa que profesamos la mayoría de nosotros. Por todo esto no es de extrañar el fortalecimiento del fotoperiodismo. La digitalización le ha dado un nuevo impulso, por eso las páginas webs de los diarios tienen secciones de puras fotos, las cuales constituyen historias, representan situaciones y noticias no tratadas en otras secciones del portal. Cada vez más fotos, con leyendas explicativas, y menos textos o análisis. Ver para creer, no es lo mismo leer que 15 personas murieron en un derrumbe que ver una foto con las ruinas. Una imagen vale más que mil palabras.

Hoy
la fotografía digital nos economiza tiempo y costos, con menos recursos tenemos mejor información gráfica, más rápido y con mayor facilidad de edición. No tengo que revelar, no gasto dinero en carretes, si una foto sale mal la borro y hago otra, y en menos de 1 minuto la mando a la redacción y aparece en el portal. Las fotos llegan más rápido que los textos y necesitan menos tratamiento; todo gracias al avance digital.

También es importante hablar de lo que está pasando con el oficio periodístico. Hoy día, casi todo el mundo tiene cámara; tal vez no profesional pero sí capaz de capturar momentos y situaciones. Esto hace que cualquiera pueda cumplir una labor periodística tomando fotos desde celulares o cámaras portátiles. Esas personas envían sus fotos a los medios – gratis o a cambio de dinero – y estos las usan para sus publicaciones: buscan generar impacto y diferenciarse de otros. Eso va restringiendo las posibilidades laborales de los fotógrafos y periodistas, cualquier persona puede suplirlos. ¿Ya no importa la calidad? Pregúntenles a los editores…

Esos mismos editores son los que han cambiado la distribución de las páginas en los diarios y su saturación. Aparte de la publicidad, hoy día las fotos han ganado importancia en los medios impresos. La gente quiere fotos, no puede leer toda una página de 4 columnas sin siquiera una ilustración del tema tratado. De hecho muchos pasan las páginas sólo leyendo el título y observando la foto con su epígrafe. ¿Qué tienen en mente? La televisión y el internet llegan más rápido y tienen imágenes, videos y audios. Es una manera de competir, un nuevo modelo de negocios. Esa es la situación de las fotos en la prensa. Cada vez más, el consumidor lo exige.

El arte de la fotografía

Otro ámbito que también se ha visto claramente afectado con la revolución digital es el arte. Bastante le costó al mundo de la fotografía ser tomado en cuenta como una actividad artística, de hecho hoy día muchos siguen sosteniendo que no es arte. Con la era digital, el foco ha cambiado: ¿Dónde está el arte de la fotografía? ¿En la producción, en el momento de la foto? ¿En la edición y en el montaje? Hay diversas opiniones, pero la manipulación digital sin duda le ha dado mayor polémica a la fotografía como actividad artística preponderante.

¿No es la fotografía una pintura? Más perfecto, consideramos nosotros. Es otro tipo de actividad, muy distinta y que busca otras cosas, aunque sin duda tuvo como inspiración o punto de partida el trabajo de los pintores. ¿Evolucionó la pintura? Sí, cambiaron los lienzos, las mezclas, los trazos, los conceptos. ¿Dejó de ser arte? No, todo lo contrario. Entonces, por qué la fotografía dejaría de ser arte por seguir su proceso evolutivo hacia la perfección.

Sin duda alguna, el arte de la fotografía analógica estaba en la producción, en el momento fotográfico: el manejo de las luces, sombras, tiempos, etc. En cambio, con la digitalización, el arte digital fotográfico busca mayor perfección o algo que va más allá del registro de un momento o situación determinada. El montaje, la edición y la creación de algo nuevo – nunca visto en el mundo real – también pueden ser considerados como un arte, pero por su popularización trae polémica y es seriamente cuestionado por los principales referentes en actividad. Al final, la fotografía es un arte que todos realizan y pocos conocen.

Según un ensayo publicado en Monografías.com, con la digitalización de imágenes se ha perdido el concepto de Fine Arts; se busca privilegiar la técnica sobre lo artesanal, lo virtual sobre lo real, lo lógico y cotidiano. “El querer buscar brechas entre fotógrafo químico o fotógrafo digital nunca me ha parecido correcto, al fin y al cabo los resultado son los que deben demostrar la maestría a la hora de pintar con luz”, asegura Mauro Fuentes, editor de Fotomaf.

21/11/08

La Digitalización: efectos sociales y la cultura

La digitalización de la fotografía y la aparición de Internet son, sin duda alguna, los dos cambios más significativos de las últimas décadas en términos de comunicación. Más allá de su influencia en el arte, el periodismo o cualquier otro ámbito, estos dos avances tecnológicos produjeron efectos significativos en la sociedad y en la cultura.

En primer lugar, es importante profundizar el tema del Internet. Hoy día, casi todo el mundo está comunicado. Se redujeron las distancias, los tiempos y muchas cosas más, pero sobre todo aumentó la comunicación y el intercambio. ¿Qué es internet sino una interfaz? A través de ella, el hombre ha transformado sus costumbres, hábitos y conocimientos. Todos los países del mundo están conectados y la información viaja de un lado para otro en cuestión de segundos.

Esta conexión ha impulsado aún más la popularidad de la fotografía digital. Este nuevo método de registro va directamente a las computadoras, a través de las cuales podemos compartir esta información gráfica con una gran infinidad de personas. El mejor ejemplo de este fenómeno son los fotoblogs, las redes sociales y las mismas agencias de noticias, que montan en la web sus fotos y las ponen a disposición de sus diferentes consumidores de todo el mundo. Fotos van y vienen de un país a otro en cuestión de segundos. Internet acerca distancias y la fotografía digital encontró en esta nueva herramienta un aliado fundamental para su auge y apogeo.

Estas dos situaciones crean otra que tiene que ver con el oficio del fotógrafo. Antes eran pocos, hoy la mayoría de las personas tienen cámara y ya no actúan en el mercado de la fotografía como meros consumidores. El rol del usuario ha cambiado. Hoy todos somos productores y consumidores; sacamos fotos y las compartimos a través de internet, y a la vez recibimos fotos del medio y de otros usuarios. Interactividad plena. Internet nos permitió cambiar el modo de comunicaros y la fotografía digital nos abrió las puertas a un mundo que ante pocos conocían. Se popularizó el oficio, hasta los programas de edición están al alcance de la mano.

Más allá de los efectos técnicos y comunicativos, la fotografía digital acrecentó el complicado mundo de la cultura de la imagen. Hablamos de la televisión, del internet, de los medios impresos y de las reacciones y exigencias de las personas ante los nuevos cambios. La imagen hoy día tiene un lugar fundamental en el imaginario colectivo, una imagen sustituye mil palabras; no sólo llena un espacio, lo abarca. Como establece Goran Sonesson en uno de sus ensayos, la sociedad de imágenes es una sociedad de información, y ya no al revés. Para profundizar en el tema también recomendamos la lectura de Marcelo Colussi, “La Cultura de la imagen llegó para quedarse”.

19/11/08

Analógico vs. Digital

A simple vista una cámara digital y una cámara analógica pueden parecer objetos tecnológicos muy similares, al fin y al cabo tienen la misma finalidad: capturar un instante de tiempo. Sin embargo, en la transición de un modelo a otro han existido múltiples discusiones sobre las ventajas y desventajas de cada uno. Muchos profesionales son renuentes a cambiar sus cámaras tradicionales, mientras que los aprendices valoran la facilidad de manejo de las digitales.
Actualmente, la balanza parece inclinarse hacia la fotografía digital por la instantaneidad del retrato, por su comodidad en el uso, por el beneficio de poder compartirlas fácilmente, por su posibilidad de corrección y por tener un costo menor, ya que se pueden realizar múltiples tomas y elegir la que más se adecué a las necesidades particulares. Pero, sin duda la gran ventaja de la fotografía digital por sobre la fotografía analógica es el hecho de haber democratizado lo que antes era un arte de pocos y ahora se ha transformado en oficio y hasta hobby de muchos.
Sin embargo, en la fotografía digital se plantean aspectos no tan positivos como la manipulación del registro llegando a tal punto de desconfiar de si lo que se observar en la imagen realmente sucedió. Por otra parte, hay quienes opinan que realmente la fotografía digital no está al acceso de todos, pues se debe tener conocimientos y los elementos técnicos necesarios. Frente a ello, la fotografía analógica se alza con su calidad.